CÓMO AFRONTAR UNA PÉRDIDA EMOCIONAL

discurso-muerte-amigo

 

 

 

 

 

 

En un artículo anterior del 4/2/2014 titulado “Sobre el duelo y las pérdidas” de este mismo blog: https://rincondeautoestima.wordpress.com  abordaba el tema del duelo. En esta sección de “Cómo Afrontar” quiero referirme a las etapas que se pasan en todas las pérdidas emocionales, recordando que cuando hablamos de “duelo”, no necesariamente nos referimos a la muerte de un ser querido, sino que nos ocupamos de algo más genérico, a la PÉRDIDA de algo que para nosotros era importante (persona, trabajo, patrimonio, lugar de residencia…).

Por lo tanto, en cualquier duelo normal, se dan las siguientes fases:

1.- INCREDULIDAD.- No queremos enterarnos de la pérdida. Estamos confusos y obnubilados. Así podemos estar un tiempo más o  menos prolongado. En este periodo suele tenerse la fantasía de estar en un sueño y que al despertar todo será como antes.

2.- REGRESIÓN.- Dolor agudo porque hemos hecho consciente la pérdida. Es la manifestación de un estado de ánimo semejante a un berrinche infantil, porque uno está desbordado por la pena y no se puede razonar. También es el momento donde sale la rabia, la rebeldía, la pataleta por lo sucedido. Esta rabia tiene la función de aterrizar en la realidad porque en la anterior etapa estábamos en las nubes.

3.- FURIA Y RABIA.- Con el causante de la pérdida, con uno mismo por haberla permitido, con el que se ha ido porque nos ha abandonado…La furia sirve para preparar al psiquismo para la tristeza que vendrá después. La furia actúa aquí como un mecanismo de defensa.

4.- CULPA.- Tiene la misión de fantasear que uno podría haber evitado la pérdida: “ Si yo no hubiera dicho…o hecho”…  Nos culpamos por lo que hicimos o dejamos de hacer. Se trata de una actitud omnipotente para soportar  la realidad de lo que hemos perdido. La culpa en este momento es un mecanismo de defensa que intenta minimizar la devastación que sentiremos luego.

5.- DESOLACIÓN.- En esta etapa del duelo se tienen verdaderos sentimientos de impotencia, de desasosiego, se fantasea continuamente con la presencia de lo que hemos perdido.

Quizá sea la etapa de mayor dolor, de una gran tristeza y de una aguda nostalgia. Lo bueno es que pasa, no dura siempre. El tiempo ayuda a sanar las heridas. De la desolación se sale identificándonos con aspectos de lo que hemos perdido. Sin embargo : ¡Atención!.  Existe el peligro de idealizar demasiado al ausente. Idealizar algo es conservar en la memoria solo los aspectos buenos de lo perdido. En su lugar hay que valorar. La valoración consiste en un juicio equitativo, evaluando lo bueno y también los aspectos negativos del objeto perdido.

6.- FECUNDIDAD.- Elaborar un duelo no implica olvidar la pérdida.

Dice Bucay que un duelo ha sido elaborado cuando uno puede pensar en lo perdido sin dolor intenso. Esto es así debido al proceso de identificación. El objeto perdido se interioriza, enriqueciendo al sujeto, incorporándolo dentro de uno mismo.

7.-  ACEPTACIÓN.- Es cuando uno es plenamente consciente de que ha perdido algo en lo externo, pero lo ha incluido en su mundo interno. Esta es la manera de sobrellevar las pérdidas

Y concretamente, en las rupturas amorosas habría que preguntarse:”¿Queremos estar al lado de alguien que ya no nos quiere?.”

En estos casos, es más sano y más realista “soltar” al otro, en lugar de querer aferrarnos, olvidando el abismo que nos separa. El querer que el otro sea como nosotros, no deja de ser una manipulación y una negación de la realidad. En lugar de amor, podríamos hablar de relación de poder o de “apoderarse” del otro. El otro NUNCA es como yo y a veces hay relaciones tóxicas, incompatibles, malsanas, que es mejor soltar.

Existen muchos argumentos para no soltar.”¿Y quién me va a querer ahora?”, o “Vale más malo conocido que bueno por conocer”….

Muchas veces no aceptamos que muchas relaciones tuvieron un sentido y un valor un tiempo, pero pasado éste, se acaba lo que parecía unirnos. Esto ocurre con los primeros amores o con relaciones que se tienen en momentos de cambio… Bucay afirma que cuando una relación está muerta o cuando lo que unía se acabó, es mejor soltar.

Aceptar una pérdida emocional es saber que aquello que era, ya no es más. Las cosas nunca serán como eran antes…

Si en una relación uno de los dos no quiere seguir es mejor abrir la puerta y  poner “puente de plata”….Retener al otro no sirve de nada.

Para superar una pérdida emocional NOTE AFERRES, NO RETENGAS,SUELTA, LIBERA… Solo así superarás de un modo saludable el duelo.

Y por último: Si se acepta que una relación terminó, es cuando se abren las puertas para que entren cosas nuevas en nuestras vidas.

 

| 2 comentarios

CÓMO AFRONTAR LA ANSIEDAD

Edvard_Munch_-_Anxiety_-_Google_Art_ProjectEn un artículo de éste mismo blog: https://rincondeutoestima.wordpress.com  con fecha del 29/5/2010, titulado: “Estrés, ansiedad y autoestima”, definía la ansiedad como “Estado de ansia, de anhelo, preocupación anticipada del futuro”. Es cierto. En los estados de ansiedad, aún sin tener mucha consciencia, se teme lo venidero, pero no en cosas concretas, sino que más bien se trata de un temor difuso, sin causas específicas. Una persona ansiosa siempre espera que ocurra lo peor. Su pensamiento  suele estar dominado por la negatividad y el catastrofismo. Ve el futuro con malos augurios, con perplejidad e incertidumbre constante.

Sabemos que la ansiedad es una respuesta emocional de nuestro organismo, que se produce sin una causa aparente y que se encuentra relacionada o asociada con otros estados emocionales como el miedo, el estrés y la angustia. Constituye uno de los peores males de la sociedad moderna y se dice que una de cada cinco personas padecen o han padecido un trastorno de ansiedad.

Una de las posibles causas de la frecuente aparición de trastornos de ansiedad es el elevadísimo nivel de exigencias que demanda nuestra sociedad actual (exigencias académicas, laborales, económicas, estéticas…. ).En una palabra, se exige la perfección.

Puede ocurrir que estas exigencias sean reales (debidas a un trabajo, a expectativas familiares u otras obligaciones ), pero la mayoría de las veces, la ansiedad se alimenta de creencias erróneas e irracionales. En este último caso es cuando la ansiedad se convierte en patológica. Por ejemplo, la necesidad de conseguir el éxito profesional a toda costa, la esclavitud de adecuarse a ciertos cánones de belleza, la búsqueda constante de perfección constituyen objetivos tan exigentes, ilógicos y rígidos, que no es de extrañar que este tipo de personas padezcan trastornos relacionados con la ansiedad.

Por otro lado, un cierto nivel de ansiedad no tiene por qué constituir algo negativo. Al contrario, puede ayudarnos en situaciones peligrosas, proporcionándonos precaución, así como cierto nivel de alerta y de concentración con lo que tengamos delante (un examen, una entrevista de trabajo, una competición deportiva…).

La ansiedad pasa a constituir un problema cuando se desborda, se convierte en miedo y entonces nos paraliza o nos deja “fuera de combate”. Cuando esto ocurre, procede aprender a manejar la ansiedad.

Para ello, lo primero es reconocer su aparición. A menudo, un estado de ansiedad se manifiesta por la aceleración de nuestras acciones y de nuestros pensamientos. La rapidez se acompaña con falta de claridad en el juicio; a veces irrumpen pensamientos absurdos  relacionados con la sensación difusa de estar en peligro y el tono vital es atropellado e incluso, descontrolado. A nivel físico suele aparecer taquicardia, respiración acelerada, presión en el pecho y en la garganta, así como una vaga sensación de alerta e incluso de miedo.

Un paso más en el estado que estamos describiendo y tendríamos un ataque de pánico.

Para aprender a afrontar la ansiedad, tenemos que concienciarnos de algo previo: La impaciencia conduce al descontrol y éste a la desesperación y un paso más aparece el estado de ansiedad agudo.

Otro factor importante es descubrir qué se oculta detrás de la ansiedad. Suele tratarse de:

1.- Miedo al fracaso.

2.-Querer conseguir en el acto aquello que deseamos.

3.- Desconocimiento de nuestras verdaderas necesidades.

4.- Poca autoestima.

5.- Ser esclavos del entorno y del juicio de los demás.

CONSEJOS PARA UNA VIDA CON MENOS ANSIEDAD.-

1.- Recordar que hay que abandonar las prisas.

2.-Para ello, planificar y hacer previsiones con tiempo. Organizarse.

3.-Olvidar la actitud competitiva y perfeccionista. Cada uno es único. Cada uno tiene su ritmo. Cada uno tiene sus habilidades y sus carencias.

4.- Cultivar cualidades opuestas a la ansiedad: la Paciencia, la perseverancia, la espera, la empatía, la humildad.

5.- Atreverse a decir NO a lo que no te apetece o no puedes gestionar.

6.-Buscar un equilibrio entre las obligaciones y deberes con actividades que nos gusten o nos reconforten.

PAUTAS SALUDABLES ANTI-ANSIEDAD.-

1.- Cuidar la dieta sin obsesiones. Comer sano y variado. Es mejor priorizar calidad frente a cantidad. Evitar en lo posible los azúcares, los alimentos refinados y procesados así como las grasas saturadas.

2.- Hacer ejercicio físico: cualquiera sirve para disminuir la ansiedad, estimular las endorfinas y por lo tanto mejorar nuestro estado de ánimo, al tiempo que eliminamos toxinas y estrés.

3.- Ejercicios energéticos: Aprender a respirar, a utilizar técnicas de relajación que vacíen nuestra mente ayudándonos a mantener un equilibrio interno, pase lo que pase fuera. Entre este tipo de disciplinas se encuentra el Yoga, el Tai-Chi,  La Meditación, el Reiki, etc…

4.- Ser consciente del momento presente, evitando anticipar. La ansiedad suele producirse cuando estamos más preocupados por el futuro que por el ahora. Centrarse en el presente fomenta la concentración y nos hace disfrutar del momento.

5.- Priorizar nuestra autoestima y equilibrio frente a todo tipo de presiones sociales. Para ello hay que protegerse, tomar decisiones, hacer planes, tener proyectos vitales.

| 8 comentarios

CÓMO AFRONTAR EL EXCESO DE CONTROL

 Autocontrl¿ De dónde nace la necesidad de tenerlo todo bajo control?.¿Por qué son tan habituales los hábitos y rutinas rígidos que regulan a veces de un modo absurdo nuestras vidas?.

Si nos remontamos a la 1ª infancia, podemos observar que los niños en su educación son premiados al comportarse de acuerdo a unas normas establecidas por los adultos, mientras que por el contrario se les castiga si incumplen dichas normas. Esto es así porque es necesario respetar unas consignas que regulen el autocontrol individual y al mismo tiempo faciliten una y un funcionamiento civilizado de la sociedad.

Para conseguir estos objetivos, la educación tanto en la familia como en la escuela, intenta conseguir unos niveles suficientes de autocontrol…

Sin embargo, observamos en la práctica clínica que un exceso de control lleva a la rigidez, a la obsesión, al estancamiento, impidiendo la innovación y la creatividad. En una palabra: FLUIR.

Ser creativos, innovadores, fluidos, implica saber soltar, adaptarse a lo nuevo, a lo imprevisto. Es cierto por otra parte que un nivel suficiente de autocontrol es necesario, pues no se trata de desbocarnos ante lo que deseamos, sino de combinar ambos principios. Los antiguos latinos decían que “la virtud está en el medio”. Este es el secreto.

Vamos a examinar lo que implica un exceso de control en nuestras vidas. En primer lugar, reduce la espontaneidad y la ilusión. Además reduce la capacidad de entrega, la confianza en uno mismo y en el entorno.

Al controlador no le gustan las sorpresas y los imprevistos. Quiere tenerlo todo atado y bien atado. Para ello repite y revisa sus tareas de forma obsesiva y compulsiva, con el fin de evitar cualquier imprevisto.

Detrás de la necesidad de control se esconde el miedo a descontrolarse o a que se descontrole el entorno. Cuando ocurre un exceso en una conducta es porque se teme todo lo contrario. Por ejemplo, si camino con demasiado cuidado, puedo caerme, debido a la rigidez de mis movimientos.

Para poder salir de esta necesidad compulsiva de tenerlo todo bajo control, es necesario entregarse y confiar: Aflojar las riendas. Si estamos continuamente en un estado de alerta, de vigilancia y de observación escrupulosa no es posible soltar, entregarse, relajarnos, desconectar.

¿Qué significa soltar el control?. Pues atrevernos a ponernos en contacto con lo que tememos. El miedo nos vuelve rígidos, tensos y agarrotados; mientras que la confianza nos relaja y nos permite fluir. Tenemos que enfrentarnos a lo que nos asusta, para así, quitarle poder o energía y dejarlo en su punto justo.

Si conseguimos aflojar en control de lo que sentimos como amenaza, empezaremos a funcionar de otro modo.

Soltar el control significa aprender a convivir con lo imprevisto, con el caos, con la inseguridad… Pero también lograremos ser más creativos, innovadores, abiertos, fluidos y por lo tanto más VIVOS.

CONSEJOS PARA AFLOJAR LAS RIENDAS.-

1.- Reconocer y aceptar nuestras emociones. No taparlas ni negarlas: Si nos escondemos, nunca nos conoceremos ni tendremos autoestima.

2.-Dejar de funcionar con el “todo” o “nada”. Se puede controlar un poco y se puede también soltar. No hay absolutos y sí muchas posiciones intermedias.

3.- No juzgar continuamente lo que es malo o bueno. Dejar de etiquetarlo todo.

4.-Ser espontáneos. Para ello hay que priorizar lo que sentimos por encima de lo que pensamos. Luego, improvisar, ser más creativos y menos repetitivos. Hay que arriesgar es vez de repetir siempre.

5.- Disminuir la rigidez de nuestras normas internas. Por ej. Ante una tarea, pensar si la queremos hacerla realmente o podemos optar por posponerla, cambiarla o anularla.

6.- Ser conscientes de que la disciplina es buena hasta cierto punto. Si se convierte en un yugo, hay que aflojar. No siempre hay que priorizar el deber antes que el placer. Hay que negociar con uno mismo y concedernos deseos de vez en cuando. En eso consiste la flexibilidad y la improvisación.

7.- Imponernos cambiar o romper rutinas. Ensayar conductas nuevas: desde visitar sitios nuevos, cocinar otros menús, cambiar de nuestro aspecto, prender nuevas cosas, en definitiva: introducir novedad en nuestras vidas.

| 1 Comentario

CÓMO AFRONTAR LA FRUSTRACIÓN

thNos movemos impulsados por deseos, ilusiones, atracciones y  predilecciones. Pero si nuestras expectativas no se cumplen o no resultan como las habíamos imaginado, nos decepcionamos y caemos en un estado de frustración.

La frustración tiene que ver con la renuncia de algún deseo o con abandonar algo a lo que nos habíamos aferrado de un modo excesivo.

Etimológicamente “frustrar” viene del latín “frustrare” y significa: “privar a alguien de lo que esperaba”. “Dejar sin efecto, malograr un intento”…

En la actualidad vivimos en un mundo globalizado y materialista, en el que se estimula por encima de todo el consumo. La industria busca constantemente crear nuevas necesidades en los individuos. Queremos tener de todo, desde objetos hasta vínculos personales. Priorizamos “tener” en lugar de “ser”, porque al fin y al cabo, nuestra identidad nos la da nuestras posesiones. Recordemos el dicho popular:”Tanto tienes, tanto vales”…

Recomiendo la lectura del libro de Erich Fromm: “¿Tener o Ser?,” en el cual analiza la sociedad contemporánea con esta disyuntiva : por un lado lo que implica el “tener” ( materialismo, deseos de poder, ambición, competitividad y lucha ) y el “ser” ( espiritualidad, amor, realización, paz).

El individuo en medio del mundo materialista y cínico en el que vivimos necesita necesitar, para evitar enfrentarse con temas que le atañen mucho, pero que se intentan evitar por todos los medios, tales como el paso del tiempo, la enfermedad, la muerte, la imprevisibilidad de la vida, el vacío, la soledad… Decía una canción del los 80: “ Malos tiempos para la lírica”. Podría añadirse también: “y para la Filosofía, para el pensamiento, para la espiritualidad”…

No es extraño que en este entorno en el que vivimos, la frustración aparece como algo terrible, de lo que hay que huir. De este modo, si no se consigue inmediatamente lo que se desea, aparece el sentimiento de frustración, acompañado de un cuestionamiento a nuestra identidad y de nuestra autoestima. No lograr nuestros propósitos, lo registramos inmediatamente como un fracaso.

Sin embargo, término “tolerancia a la frustración” es un indicador de madurez y salud mental. Porque no siempre podemos conseguir lo que queremos y a veces, casi nunca. No depende de uno mismo. Hay que aprender a relativizar, no dando tanta importancia a lo que no se logró. La frustración, además, tiene un componente educativo: Nos enseña a ser más humildes, a buscar nuevos recursos, nuevos caminos… Quizá lo que deseábamos era descabellado, o no nos convenía a largo plazo,o incluso ese deseo podía esconder un peligro o una amenaza.

Si bien es cierto que en el comportamiento humano existe una tendencia a desear lo que nos produce satisfacción inmediata, también lo es que la adaptación y la convivencia con nuestros semejantes, nos enseña que a menudo hay que posponer la consecución del placer y sustituir los deseos propios por el principio de realidad. En otras palabras, sustituir conductas impulsivas por otras más adaptadas o realistas. Este tema lo desarrolla Freud en su ensayo “Los dos principios del funcionamiento mental “y sigue siendo respetada su tesis por todas las corrientes de la Psicología.

Pero a veces, la salud mental y el equilibrio humano chocan con los intereses del mercado. Y estos son opuestos: Fomentan continuamente el deseo, el consumo, la satisfacción inmediata…Pero TODO NO SE PUEDE TENER.

La intolerancia a la frustración nos introduce en conflictos irresolubles. Para resolverlos, no nos queda más remedio que ELEGIR. Y elegir es RENUNCIAR a una opción, escogiendo otra. Siempre vamos a perder algo con cualquier elección: No se puede ser rubio y moreno a la vez, o querer estar delgado comiendo todo lo que nos apetece…

No pasa nada si nos frustramos de vez en cuando. El mundo es como es y no somos los reyes de la Creación. Aprender a adaptarse a lo nuevo, a lo imprevisto, es mucho más inteligente y nuestra autoestima lo agradecerá.

ALGUNOS CONSEJOS PARA AUMENTAR LA TOLERANCIA A LA FRUSTRACIÓN.-

1.- No idealizar ni magnificar demasiado lo que deseamos, desde un reloj a una relación amorosa. Idealizar nos convierte en jueces poco imparciales, ya que si estamos fascinados por nuestro posible objeto de deseo, perdemos toda objetividad.

2.- No dramatizar en exceso cuando perdemos: Si algo no resulta como habíamos pensado, es conveniente, relativizar. En lugar de quedar paralizados por la frustración, buscar nuevos caminos, nuevas alternativas.

3.- Cultivar el desapego. Soltar amarras respecto a los deseos. Necesitar menos. Para ello, alejar un poco el foco de atención de tanto producto, consumo, pantallas, dinero, bienes materiales y dirigirnos hacia opciones culturales, sociales, espirituales… Recomiendo leer en éste mismo blog los artículos: “Apegos y Desapegos” y “ Mirar hacia dentro”.

4.-Practicar disciplinas que ayuden a interiorizarnos como el Yoga, la Meditación, la lectura…

5.-Abrirnos a la creatividad: Atrevernos a realizar alguna actividad artística o artesanal.

 

| 2 comentarios

CÓMO AFRONTAR LOS RIESGOS

thHXY80T8FCorrer riesgos implica asumir responsabilidades, enfrentarse a lo nuevo, a lo imprevisto a lo desconocido… Se necesita pues, una buena dosis de valor para arriesgar.

La actitud opuesta seria el exceso de control y el querer conservar a toda costa posiciones conocidas y familiares, que si bien nos proporcionan seguridad, también nos estancan y empobrecen.

Controlamos y nos aferramos a lo conocido porque sentimos miedo a fallar, miedo al juicio de los demás, miedo a la inestabilidad y a la incertidumbre. Hay que tener en cuenta que el ser humano se debate entre el deseo de estabilidad, seguridad y rutina frente al impulso de cambio, de innovación.

Ya en muchos artículos de este Blog, hablábamos de que la vida es un cambio constante , sobre todo en esta sección de COMO AFRONTAR.

Solo cuando aceptamos esta realidad, es decir, que la inestabilidad y el riesgo son consustanciales a la vida, podremos aflojar el control y llegar a una actitud de desapego, y de fluidez, mucho más saludables.

Es conveniente aprender a relajarse en medio del caos, dar lugar en nuestras vidas al vacío, a la calma, al sosiego, al silencio interior.

ACTITUDES QUE AYUDAN.-

1.-CONCENTRACIÓN.- Es decir, focalizar la atención en une sola cosa y trabajarla hasta el final.

2.-VIVIR EL MOMENTO PRESENTE.- Priorizar el “aquí” y el “ahora”. Evitar anclarse en el pasado, así como soñar con un futuro incierto que todavía no ha llegado.

3.- CAPACIDAD DE IMPROVISACIÓN.- Reaccionando de modo ágil ante las dificultades. No aferrarse demasiado a un plan previsto y saber tomar decisiones sobre la marcha.

 

4.- ACTITUD POSITIVA.- Relativizar las derrotas, sacar lecciones de ellas y seguir adelante.

5.- PRAGMATISMO.- Dar preferencia a lo que pueda llevarse a la práctica, en lugar de aferrarse a teorías imposibles.

ACTITUDES A EVITAR.-

1.- PERFECCIONISMO.- Continuo deseo de ser mejor, de hacer las cosas perfectas. El perfeccionismo excesivo inmoviliza.

2.- RIGIDÉZ.- Falta de flexibilidad para saber desenvolverse en el caos, en lo incierto. Las personas muy rígidas necesitan constantemente ceñirse a las reglas.

3.-EXCESO DE AUTOCONTROL.- Esta actitud paraliza e impide fluir, ya que no nos permite escuchar nuestros deseos, emociones e intuiciones.

4.- ETERNAS DUDAS.- Dudar en exceso esconde inseguridad, falta de confianza en uno mismo, temor de tomar decisiones por miedo a equivocarse.

5.- HIPERVIGILANCIA.- Si se vive pendiente de la opinión y de los deseos de los demás nos esclavizamos, en lugar de hacer lo que uno quiere. Al final, acabamos frustrados y rabiosos por no sacar adelante nuestras propias opciones.

Concluyendo: Asumir riesgos implica estar abierto a lo nuevo, a lo inesperado. No todo lo que ha de venir en el futuro va a ser malo o negativo. Esto es catastrofismo. La vida nos tiene preparadas también cosas buenas y sorpresas agradables; pero si estamos aferrados al pasado o pretendemos controlarlo todo, no estamos en la mejor actitud para enfrentarnos a lo imprevisto, aunque sea lo mejor que pueda ocurrirnos.

 

| 4 comentarios

CÓMO AFRONTAR LAS CRISIS VITALES

thF09PDQ07La palabra “Crisis” procede del griego y tiene varios significados  según el Diccionario de la Real Academia de la lengua:

1.- Cambio brusco en el curso de una enfermedad, ya sea para mejorarse, ya sea para agravarse el paciente.

2.-Mutación importante en el desarrollo de otros procesos, de orden físico, histórico o espiritual.

3.-Situación de un asunto cuando está en duda la continuación, cese o modificación del mismo.

4.-Momento decisivo de un negocio grave y de consecuencias importantes.

5.-Inicio que se hace de algo, después de haberlo examinado cuidadosamente.

6.-Escaséz, carestía.

7.-Situación dificultosa o complicada.

En todos estos significados hay un denominador común y podemos entender una crisis como “punto decisivo de algo”…Cualquier cosa que hasta el momento parecía sólida, segura y estable en nuestras vidas, se cuestiona, produciendo una sensación incómoda de inestabilidad e incluso de derrumbe.

Estamos en crisis cuando se pone de manifiesto un conflicto gestado quizá durante mucho tiempo y de pronto, aparece en toda su magnitud. Puede tener que ver con pérdidas, exigencias, cambios, etc…

Si solo vemos las crisis como algo negativo, es un punto de vista incompleto, ya que en griego, también significan “oportunidad”.

 Todas las crisis tienen este doble aspecto, ya que suponen un peligro y la posibilidad de algo nuevo. Es peligro tiene que ver con la parte menos agradable: sufrir una crisis implica atravesar un túnel oscuro y eso asusta. Se pierde la orientación, las referencias, el rumbo… Pero también son una oportunidad, porque si se logra atravesar el túnel y seguir avanzando, se sale a un lugar de luz diferente, quizá mejor, con mayor sabiduría y experiencia.

CRISIS VITALES MÁS FRECUENTES.

1.- Las Pérdidas.- Tanto de personas queridas por muerte, como por ruptura, o pérdida de patrimonio, de empleo, de la nacionalidad o el territorio…

2.- Sobre la Identidad.- Se pone en cuestión la identidad personal por un fracaso, un cambio brusco, una pérdida… Todo ello produce una desorientación hasta que la persona halle un nuevo sentido a su vida.

3.- Crisis Evolutivas.- Son las que ocurren al pasar de una etapa de la vida a otra: de niño a adolescente, de joven a adulto, las que plantea la madurez y la ancianidad….

SÍNTOMAS DE LAS CRISIS.-

Cada crisis lleva consigo unos síntomas característicos. En unos casos pueden ser angustia, ansiedad, rencor, depresión o malestar. En general los síntomas no aparecen por casualidad, sino que tienen sentido según la historia personal de cada uno. Serían la parte visible del iceberg , pero hay que explorar también la parte sumergida.

A veces es necesario pedir ayuda especializada, pues en los momentos críticos se da mucha confusión  tanto mental  como emocional.

Los síntomas hay que verlos como señales de alarma de que algo no va bien.  La medicación en una crisis  puede ser necesaria para evitar el sufrimiento excesivo, pero no es suficiente. En este sentido, la consulta a un psicólogo  y pasar la experiencia de una psicoterapia es fundamental. No solo se trata de aliviar los síntomas, sino de explorar qué los produjo.

Igual que la fiebre es un síntoma orgánico que nos alerta de que algo no va bien, el analgésico ayuda a bajar la temperatura, pero no es suficiente. Un médico debe saber de dónde proviene la fiebre, qué tipo de infección la está produciendo, para atacar por medio de un antibiótico el origen.

El dolor, la angustia, los miedos, la tristeza etc, son los síntomas más habituales que se producen en una crisis y a veces son difíciles de soportar porque causan mucho sufrimiento. En estos momentos la ayuda que proporciona una psicoterapia es fundamental, ayudando a tolerar mejor los síntomas, comprendiéndoles y dándoles un sentido. El malestar de las crisis forma parte de un proceso de transformación.

Las crisis expresan un conflicto, una duda entre dos caminos: por una parte, estaría el malestar y por la otra, la necesidad de un cambio…Además, las crisis, como todos los procesos tienen un inicio, una cúspide y un final. Uno no elige entrar en el túnel, sino que se encuentra de repente el él. Lo mejor es  avanzar para atravesarlo y salir a luz, al otro lado.

CÓMO RESOLVER LAS CRISIS.-

1.- ACEPTACIÓN de lo que nos está pasando… En vez de luchar en contra de los sentimientos que le surgen, intentar comprender por qué se tienen, de donde vienen… De este modo será más fácil aprovechar las crisis como oportunidad para cambiar.

2.-SORTEAR LOS PELIGROS DEL “TÚNEL”.- Los peligros se refieren a las emociones  y sentimientos desagradables que aparecen en el las crisis: miedo, amenazas, tristeza, rabia, autocompasión…  Para ampliar este punto, recomiendo leer el artículo de este mismo blog :” Cómo gestionar las emociones”.

3.- NO ACOMODARSE AL MALESTAR.- Hay gente que prefiere ser un enfermo crónico antes que aventurarse a avanzar. Hay que tener en cuenta siempre que los síntomas proporcionan un beneficio secundario. Por ejemplo, se consigue que los demás estén más pendientes de uno, se aplazan conductas, se evita tomar decisiones etc.. A veces, desgraciadamente resulta más rentable sufrir que cambiar.

EL BENEFICIO DE RENOVARSE.-

En un artículo de este mismo blog, publicado en Septiembre de 2012 y titulado “ Renovatio”, hablaba que frente a la repetición de conductas no saludables ,teníamos la opción de renovar, de cambiar…porque esto es lo que se consigue tras superar una crisis: aprender a hacer las cosas de otra manera y a tener otros puntos de vista en nuestras vidas.

Quizá tengamos que replantearnos las propias ideas, valores, etc para adaptarnos a otra forma de hacer las cosas.

Al final, tras atravesar el estrecho túnel es posible pasar a un lugar distinto. Para ello hay que soltar el lastre del pasado y desprendernos de lo que hemos dejado atrás.

En este sentido, es fundamental revisar la propia historia personal con un profesional que nos oriente adecuadamente. (Consultar el artículo de Noviembre de 2012, titulado “ Revisar la historia personal” ).

Al final conseguiremos pasar de la crisis a una nueva oportunidad.

| 2 comentarios

CÓMO AFRONTAR LOS OBSTÁCULOS

Cima de la Montaña 2ALa palabra “Obstáculo” procede del latín y significa:” Impedimento, dificultad, inconveniente”.

No es lo mismo que un cambio (ver el artículo anterior), porque un cambio trae consigo novedad y mutación, mientras que el obstáculo es algo que se nos opone, que dificulta la realización de algo.

Los obstáculos son retos a superar. Tienen que ver con un esfuerzo y con una nueva adaptación; así como con la búsqueda de soluciones diferentes a las que nos habíamos aferrado.

Cada obstáculo moviliza en nosotros nuevos recursos internos, a veces desconocidos, que nos permiten poner en acción una nueva gama de posibilidades, llevándonos a aprender y a afrontar los nuevos retos que se nos vayan presentando.

“El hombre se hace ante la adversidad”, dice el escritor francés Antoine Saint-Exupery, autor del  cuento “El principito”.

Una vida sin obstáculos es una vida vacía, acomodada y plana.

Por ejemplo: La pérdida de un trabajo nos puede abrir a nuevas oportunidades que nos motiven más. Es cierto que el obstáculo, en un primer momento genera desasosiego, ansiedad e incertidumbre.

Esto es así porque los obstáculos requieren un esfuerzo para encontrar una nueva adaptación. Además, suelen vivirse con angustia porque hay que renunciar a antiguas posiciones y buscar otras opciones, antes no contempladas.

Para evolucionar como personas, para aprender y lograr una personalidad fuerte y con recursos no nos queda otra que afrontar los obstáculos, es más, aliarnos con ellos.

Otro Ejemplo: Una ruptura de pareja produce en un primer momento un desgarro, un derrumbe. Se ha roto la burbuja de cristal que cristal que proporcionaba la antigua unión. Es normal que la persona se sienta sumida en la tristeza y en un vacío desolador. Pero pasado el tiempo y habiendo realizado el proceso del duelo, se sale del trance con mayor madurez y sabiduría, conociendo a fondo que queremos y qué  no queremos de una relación de pareja.

HABILIDADES PARA ENFRENTAR OBSTACULOS.-

1.- Reflexionar.-

Definir con realismo y sin dramas el problema. Analizar todos los pormenores del obstáculo para enfrentarnos a él sin ansiedad y con eficacia.

2.- Búsqueda de información.-

Es de gran ayuda consultar a personas que hayan pasado por experiencias similares o bien buscar a un especialista del ramo que nos ocupa.

3.- Confianza.-

Confiar en el éxito de la estrategia elegida. Ello nos ayuda a minimizar las dudas obsesivas y la inseguridad.

4.-Aceptación de la realidad.-

La humildad y el “tener los pies en la tierra” disminuyen la ansiedad y el sufrimiento.

5.- Filosofía positiva y constructiva.-

Para controlar el pesimismo y la negatividad.

6.-Sentido del humor.-

Nos ayuda a relativizar y a desdramatizar.

ACTITUDES A EVITAR PARA AFRONTAR CON ÉXITO LOS OBSTÁCULOS.-

1.- Actitudes Evasivas.-

Es decir, tendencia a rehuir y evitar el problema, no afrontando lo que se nos viene encima. Evadir o rehuir una situación es un mecanismo de defensa muy habitual para escapar del miedo, de la ansiedad y de la angustia que nos puede producir un obstáculo. Ya he mencionado en otros artículos que el miedo crece cuanto más se intenta evitar. No nos queda más remedio que afrontar.

2.- Intolerancia ante la frustración.-

Las actitudes perfeccionistas soportan mal los obstáculos que se presentan en el camino, los imprevistos y la incertidumbre. Ante cualquier situación adversa, este tipo de personas se sienten frustradas; ya que cuanto mayores son las exigencias y las expectativas, mayor es la frustración, con la consiguiente aparición del sufrimiento y de la ansiedad.

En cambio, asumir que la realidad no es siempre como deseamos nos dota de la flexibilidad y fuerza necesaria para aportar nuevas soluciones.

3.-Evitar el diálogo interno negativo y el autoboicot.-

Es importante acostumbrarse a detectar esos auto mensajes negativos del tipo:” No voy a ser capaz”, “Me supera “, “ ¡ Qué fracaso!”….

Si queréis profundizar en este tema consultad en este mismo blog los siguientes artículos: “¿Bloqueas tu progreso?: El autoboicot” y “ El poder de los pensamientos”.

4.- No identificarnos demasiado con lo que nos ocurre.-

Hay que entrenarse para separar el ser interno que hay en nosotros con los acontecimientos que nos vienen de fuera. Para ello es bueno cultivar una cierta actitud de desapego. Este tema está más desarrollado en otros dos artículos: “Apegos y desapegos “ y  “La actitud del guerrero “.

 

Publicado en COMO AFRONTAR | Etiquetado | Deja un comentario