REVISAR LA HISTORIA PERSONAL

El anterior artículo,  (“Renovatio”) trataba de la tendencia a la repetición del ser humano, la “Compulsión  a la Repetición”, como decía Freud en su artículo “ Más allá del principio del placer”.

Para evolucionar como personas y ser menos autómatas, tendríamos que encontrar algún recurso que nos posibilite salir del círculo vicioso de las rutinas y de la mera tendencia a repetir.

Revisar nuestra historia personal constituye una de las herramientas más poderosas para lograrlo. Veremos por qué.

La mayoría de nosotros solemos estar muy apegados a nuestra historia, es decir, a nuestros traumas, nuestros fracasos, nuestras creencias, opiniones, emociones… Mucha gente, aún reconociendo sus fallos, se escuda diciendo: “Soy así, ¿qué quieres?. No puedo cambiar”. En el fondo, están admitiendo (sin saberlo) su apego ciego y su atrapamiento a las condiciones de vida que le ha tocado en suerte; sin cuestionarse siquiera que nada es irreversible, que el cambio y la evolución son posibles.

Un fenómeno llamado “IDENTIFICACION” juega un papel primordial en este sentimiento de apego y sometimiento a las condiciones de la propia historia personal. Esto es así, porque el bebé humano se constituye psíquicamente identificándose con las figuras de apego ( padre, madre, cuidadores ). Inconscientemente hace suyos rasgos, tendencias, ideas, creencias, opiniones y emociones de estas figuras mediante otro mecanismo llamado “INTROYECCION” ( del  latín “ arrojar dentro”). De este modo, se  “identifica”, es decir, se hace igual, copia rasgos de las figura de apego que le sirven de modelo.

De mayores la influencia de estas identificaciones que han tenido lugar en la infancia, si no se revisan, si no se cuestionan van a interferir en nuestras vidas, condicionándonos en lo que pensamos, en lo que creemos, en lo que elegimos. Serían influencias inconscientes en nosotros, por eso repetimos.

Para constituirnos como personas debemos identificarnos, es cierto, pero más adelante es muy sano  analizarlas para  que no tengan tanto peso específico en nuestras vidas. Por ejemplo: Si mi padre es muy negativo, yo no tengo por qué tener esta visión necesariamente. A pesar de querer a mi padre, puedo escoger otros modos más positivos de encarar la vida….

Revisar nuestra historia personal con un buen profesional supone invertir en uno mismo. Es una oportunidad de profundizar en quiénes somos, de recapitular, de verter nuestra intimidad en otro que escucha y ayuda a salir de la repetición mediante la toma de consciencia.

En el transcurso de las sesiones de trabajo entre paciente y terapeuta,  con la condición fundamental de confianza mutua, se van revisando los problemas, dificultades, falsas creencias, fantasías, sueños y sintomatología general del que trae el que consulta.

A través de la palabra como vehículo privilegiado entre ambos, se va destejiendo la historia que traía el sujeto, despojándola de dramatismo, dotándola de cierto distanciamiento con los acontecimientos del pasado, proporcionando nuevas vías de pensamiento y de acción.

La historia personal, tan determinante al principio, se va diluyendo, se transforma mediante una perspectiva más madura y realista. Todo ello nos ayuda a superar culpas, a salir del victimismo inútil, a conseguir un mayor nivel de autoestima, pudiendo relacionarnos con los demás sin los viejos condicionamientos, productos de la identificación inconsciente y por tanto, no elegidos libremente. El resultado final, será un mayor índice autenticidad y de libertad para elegir lo que queremos ser.

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3 respuestas a REVISAR LA HISTORIA PERSONAL

  1. bertie dijo:

    Gracias Adela por explicar tan claramente lo que es una revisión personal de la historia. Me acuerdo que alguna vez hablamos de este sujeto. Una cosa sigue intrigándome personalmente: me gustaría cambiar cierto rasgo de mi misma. Crees que es posible hacerlo sin ayuda externa?

    Besos cariñosos,
    Bertie

    • Bertie:
      Creo que una persona como tú, que trabajas mucho contigo misma puedes cambiar algún rasgo de caracter con el que no estés muy conforme. No es una patología.
      De todos modos unas sesiones de psicoterapia con un buen profesional pueden ser una experiencia muy iluminadora, ya que te ven otros ojos y esta perspectiva ayuda mucho al cambio. Se puede consultar para trabajar un tema muy concreto y hacer lo que se denomina ” Psicoterapia breve”. Sería focalizar la atención especialmente en el problema que se desea trabajar. Suele ser muy efectivo. Hay que empatizar con el terapeuta y confiar en él.
      De todos modos, creo que tú tienes en tí misma suficientes herramientas para el cambio.
      Gracias por tu comentario. Un abrazo.

  2. bertie dijo:

    Te agradesco a ti tu respuesta Adela. Haré lo que me aconsejas: si no llego yo sola a cambiar cierto rasgo buscaré la ayuda de un buen profesional. A ver lo que resulta. Te tendré al corriente. Un abrazo

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